VIOLENCIA Y ROCK & ROLL: MÚSICA Y POLÍTICA EN LA EUSKADI DE LOS 80 Y 90

junio 19, 2019

SUR HEGOA

ANTONIO RIVERA
MOTA ZURDO, David:
Los 40 radikales. La mÚsica contestataria vasca y otras escenas musicales: origen, estabilización y dificultades (1980-2015). Ediciones Beta, Barakaldo, 2018, 275 páginas.

El llamado RRV (Rock Radical Vasco) fue una afortunada denominación para referirse a la música punk-rock que hegemonizó el escenario juvenil vasco en los años ochenta y noventa del pasado siglo. Dos décadas marcadas por la institucionalización tanto de la democracia como del autogobierno vasco, pero también por la reconversión de la industria tradicional (siderometalurgia y naval, sobre todo), el desempleo juvenil, el consumo de drogas, el desencanto político, la continuidad de la movilización callejera, la radicalización de importantes sectores, el pulso de la Izquierda Abertzale con las instituciones por impulsar un modelo político alternativo y el terrorismo de ETA en su fase más brutal. El punk-rock vasco, que nació, en todos los lugares, como expresión de un nihilismo libertario radicalmente crítico con el sistema liberal y capitalista imperante en los países progresados, se convirtió en una música asociada a una opción política concreta, a partir del momento en que esta decidió acompañarse de esos músicos en sus mítines. La campaña “Martxa eta borroka” (fiesta y lucha) supuso el maridaje y la simbiosis de esos dos intereses y de esos dos mundos. Vampirización política por parte de aquel partido político (Herri Batasuna); amoldamiento a un patrocinio que les sacaba de la precariedad y del anonimato por parte de las bandas; y hegemonía discursiva de un relato musical legitimador de la violencia terrorista o, al menos, justificador en tanto que opuesta a otra de carácter estructural o descalificada como “terrorismo de Estado”.
El libro de David Mota aborda el asunto con intención totalizadora, de proporcionar ya una tesis completa al respecto y, en buena medida, lo consigue. Otros trabajos anteriores habían tratado el fenómeno desde aspectos parciales, a veces siguiendo la biografía coral de una banda (Hertzainak. La confesión radical, de Pedro Espinosa y Elena López, reeditado por Pepitas de Calabaza en 2013, es la referencia canónica) o, incluso analizando el escenario social y juvenil de entonces, (los trabajos de Josetxo Estebaranz o de Jakue Pascual, con una mirada abiertamente política y alternativa). Pero éste, con una buena factura historiográfica, ubica el RRV en el contexto sociopolítico de la Euskadi (y la España) de ese tiempo.
En ese sentido, resultan de gran interés aspectos como la comparativa que establece con la Movida madrileña (expresión de dos procesos de transición con cronologías diferenciadas); la ligazón RRV-Izquierda Abertzale; las consecuencias de esa relación para unos y otros, y sobre todo para la deriva antisistémica (sumada al ultranacionalismo de origen), que enseguida caracterizó a sectores de la segunda; la compleja y dinámica relación cultural y política de la etnicidad original y de la modernidad adquirida que se vive en el País Vasco desde entonces y, en concreto, en el ámbito de la Izquierda Abertzale; la sucesión temporal de cantautores y rockeros, y su significado más allá de lo musical; la entidad real en la juventud y en la sociedad de la naturalización de la violencia a que contribuyeron estos grupos, justo cuando actuaban diversas formaciones terroristas, con ETA a la cabeza; la mayor o menor vinculación partidaria de las diferentes bandas (y la suerte de cada cual a partir de su elección); la contradicción entre unas letras y una estética antisistémica y el apoyo paralelo a un partido que detentaba un importante poder institucional; la conformación de un mainstream alternativo… sostenido en buena medida por la radiofórmula pública o gracias a la contratación por parte de los Ayuntamientos; etcétera. En suma, una panoplia de aspectos que convierten el libro en una referencia muy útil para entender cómo se produjeron las décadas de los ochenta y noventa del siglo XX en el País Vasco, tan determinantes a la hora de desentrañar los pulsos y crisis que señalamos al comienzo de esta reseña.
El trabajo tiene dos partes bien diferenciadas y claramente desiguales. La primera, más trabajada y reflexionada, encara las cuestiones principales a las que me he refer ido, y lo hace con equilibrio y tino, además de con un buen pertrecho de fuentes y de referencias secundarias. Perfectamente podría haber acabado con los ochenta, con un ensayo largo -un centenar de páginas- que se acompaña de imágenes de carteles y grafismos paralelos muy bien traídos, así como de las letras de algunas canciones o de la reseña de la mayoría de las bandas. Sin embargo, la ambición del autor le anima a meterse con los noventa (y los años siguientes), cosa justificada en el contexto de un estudio sobre el RRV. Lo que no lo es tanto es el sesgo y la menor reflexión que aquí se observa. El trabajo deriva hacia los problemas que tuvieron diferentes bandas en los tribunales desde entonces, y el autor toma partido, contradiciendo así la mesura de su juicio en las páginas anteriores. Con todo, siguen siendo de utilidad esas segundas cien páginas porque llevan hasta el final esta historia y vemos cómo sobreviven los grupos cuando el pulso sociopolítico de los ochenta se ha resuelto a favor del mundo institucional. Ahí empalma con los raperos antisistema -pero muy periféricos; en general, nada que ver con la centralidad que alcanzó el RRV- y sus problemas en los tribunales, sin tomar en consideración algunos factores que lo explican: consolidación de la democracia y sus poderes; llegada al poder de una derecha desacomplejada y beligerante; concreción personal de las letras críticas… Peor, identifica a conveniencia letras que se soportan en la libertad de expresión o en la “descripción del entorno del momento”, frente a otras que animarían a la acción violenta… justo a la inversa de cómo suelen considerarlo los jueces. También, a la moda del momento, presenta algunas causas contra cantantes -en su mayoría resueltas a favor de estos-como evidencia de regresión del país hacia pautas autoritarias (y hasta totalitarias; así lo dice en la p.203).
Pero más allá de este aspecto, creo que estamos, como decía al principio, ante una referencia inevitable a la hora de interpretar la Euskadi de los ochenta y noventa, tan crucial en la conformación del país que hoy conocemos. Una obra en la onda de los New Popular Music Studies que trasciende con mucho su tema de análisis y que nos informa sobre otros más amplios sobre la sociedad y la política de entonces (y en parte de hoy).



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