LA PRENSA EN LOS ÚlTIMOS AÑOS DEL FRANQUISMO:CONCLUSIONES

junio 11, 2019

EDUARDO URIARTE
Primera
La conclusión más llamativa, contradictoria con el control, o la represión, que ejercía el régimen, en todos los ámbitos, lo constituye el amplio tratamiento que realiza la prensa sobre ETA en la última etapa del gobierno de Franco, 1964-1975. El tratamiento se formula a través de un seguimiento continuado y se constituye, excepcionalmente, en tema político de oposición al poder. El seguimiento de ETA por la prensa, ahondando su naturaleza excepcional, dispuso de una singular extensión, de una presentación privilegiada, y de los géneros y estilos más atractivos. Este comportamiento supone una ruptura respecto al pasado, tanto en lo que se refiere a la violencia política como a cualquier otra realidad política ajena al poder. Ruptura, también, respecto al comportamiento informativo sobre el resto de los grupos de la oposición menos radicales, que siguen siendo sistemáticamente silenciados. De tal forma se erige, y se acentúa con el tiempo, una difamación mediática de la realidad política y social: la oposición política que aparece en los medios, con cierta excepción del partido comunista, es ETA. El comportamiento de la prensa es consecuencia del marco de manipulación política que impone el poder. La manipulación en los medios se sintetiza en la presentación de un enfrentamiento bipolar entre ETA y el régimen. Situación de bipolarización orientada al aseguramiento del mismo. En este sentido, el espacio del que dispuso la prensa para el tratamiento de ETA posibilita todo tipo de exceso. Exaltó, desde los inicios, su peligrosidad, el nivel de amenaza que suponía, criminalizándola en todo momento. El calificativo de terrorista que se le adscribe en 1964 carece de objetividad. A la amenaza de ETA siempre se contrapone el Estado y las fuerzas policiales. En el marco de bipolarización, los medios desarrollaron un discurso implícito frente a ETA en defensa del régimen, garantizando sus aspectos autoritarios y represivos, garantizando, en general, su supervivencia. El discurso se hace explícito en los momentos de crisis, apareciendo como el discurso originario y más reaccionario del régimen, momento en el que los medios, en coherencia, adoptan el periodismo totalitario. Esta reacción supone un reforzamiento y cierta legitimación de ETA. Observadas sus consecuencias involucionistas, la estrategia de bipolarización es criticada al final del periodo de una manera limitada en los medios analizados. La estrategia de manipulación informativa sobre ETA y la violencia política se interrumpe, fracasa, ante la crisis que supone las sentencias y fusilamientos en septiembre de 1975. La prensa es silenciada ante la durísima limitación que supone el Decreto de Prevención del Terrorismo del 27 de agosto de 1975. La cercana muerte de Franco alteraría radicalmente el contexto político e informativo cara al futuro.
Segunda
En la década entre 1964 a 1975 se pueden observar tres fases en el comportamiento de los medios respecto a ETA . Primera fase: “Creación del Adversario”. Está constituida fundamentalmente por los hitos del semanario El Español del 22 de febrero de 1964, el serial de ocho capítulos difundido por PYRESA y publicado en varios diarios de la Cadena de Medios del Movimiento a partir del cinco de agosto de 1968, y el seguimiento de El Correo Español. El Pueblo Vasco realiza de detenciones de miembros de ETA los días 13, 14 y 15 de marzo de 1968. Segunda fase: Existencia objetiva del adversario, necesidad de información. Los hitos informativos constituyen acontecimientos de gran relevancia. Se conforma fundamentalmente por los hitos del seguimiento periodístico del proceso de Burgos en diciembre de 1970, el atentado a Carrero Blanco, diciembre de 1973, y el atentado de la calle del Correo en Madrid en septiembre de 1975. Tercera fase: Existencia objetiva del adversario, silenciamiento de la prensa. Supone la asunción del fracaso de la estrategia de bipolarización. Descansa sobre el breve plazo de limitación drástica de la información impuesto por el Gobierno en agosto de 1975, ante el fusilamiento de cin.co militantes de ETA y del FRAP.
Tercera
El Español, el 22 de febrero de 1964, con el reportaje Los Delirios del Separatismo, y el serial de PYRESA durante el mes de agosto de 1968, ofrecen el discurso, marco y pautas para el tratamiento del tema de ETA y de la violencia política. La información sobre ETA no se produce por la importancia del hecho como noticia, sino por interés en publicitario exageradamente: se aprecia manipulación política. Las características del discurso son las siguientes: Destaca todos los elementos agresivos de ETA con el objetivo de su criminalización. El más destacable, en el caso de El Español, es la calificación de terrorista, cuando ETA estaba lejos de haber realizado acto de semejante naturaleza. Exagera, hasta la idealización, determinados aspectos de ETA, su estrategia, el nivel de militancia y entrega de sus componentes, y el apoyo social del que disfruta. Contextualiza política, ideológica e históricamente a la organización vasca en amplias y minuciosas referencias de naturaleza histórica y política. La sobrevalora como una seria amenaza a la paz social. Se genera alarmismo, exagerando su capacidad agresiva o mencionando proyectos de acciones nunca realizados. Se contrapone siempre a ETA la presencia de la policía. Otorga a ETA, y a la violencia sólo esbozada, además de publicidad, el liderazgo, y monopolio informativo, de la oposición al régimen. Puede observarse la conformación del proceso de Burgos como una plataforma publicitaria del poder ante los masmedia en el seno de la estrategia de bipolarización ETA-régimen. El resultado, sin embargo, constituyó un rotundo fracaso para el régimen y supuso el reforzamiento de ETA. En la bipolarización, ETA recoge adhesión e influye en la opinion pública. Durante el proceso de Burgos se plantea una grave tensión en los medios entre la tarea de servicio político y la de información. Junto al desarrollo comercial del tema se produce la reacción ideológica de los medios, bajo la reacción del régimen, a planteamientos de la posguerra. Se vuelve al ejercicio del periodismo totalitario. La tensión provoca serias consecuencias. En ABC se plantea una crisis en su plantilla de redacción. El Correo… gira políticamente hacia el Movimiento. La Vanguardia… se muestra reticente a esta reacción, aunque se comporta sin reserva. Predomina en este tema la existencia de géneros comerciales, especialmente la crónica. La asunción del sensacionalismo, apoyo en llamadas y elementos gráaficos, veda abierta a elementos alarmistas, conjeturas, rumores…. Unión de la información al alegato doctrinal, estilo retórico y áulico. El control de la información, no sólo no evita, favorece los denominados “errores” terrorismo-comunicación. Problemática aparecida en la primera f ase. Se constata la interpretación negativa o codificación aberrante de los mensajes: mientras peor se hablara de ETA en la prensa más se estimaba su importancia en amplios sectores populares en el País Vasco. Durante el atentado a Carrero, los medios quiebran el discurso publicista, exagerado y alarmista que habían desarrollado sobre ETA. La dimensión del acontecimiento obvia cualquier publicidad sobre la organización vasca. Los medios, a partir de este momento, se ciñen a los actos que ETA genera, transformando el tratamiento en la aproximación afectiva del lectoral suceso, en la búsqueda del rechazo. El discurso ideológico y publicitario se vuelca en la adhesión y confianza en el régimen. Tras el atentado a Carrero, la adhesión acrítica al régimen inicia su retroceso. Paulatinamente se va dando una manipulación secundaria del fenómeno. Ante las crisis desatadas por la violencia política se produce una leve manipulación aperturista. La violencia acaba desatando escusas para la reflexión política. Paulatina importancia de la columna de opinión al socaire de las crisis que provocan los atentados.
Cuarta
“Existencia objetiva del adversario, silenciamiento de la prensa”. El régimen no aguanta el pulso de apertura informativa ante la crisis que genera el fusilamiento de cinco activistas en septiem.bre de 1975. El decreto de Prevención del Terrorismo publicado en estas fechas silencia a la prensa. Los editores solicitan censura previa. En este silenciamiento la columna de opinión gana importancia, emite reflexión política y elementos informativos sintéticos fundamentales. El régimen liquida el marco de apertura informativa.
Quinta
En el periodo analizado, en el marco de control informativo por el poder político y de manipulación de la información sobre la violencia política, los denominados “errores” de la “relación terrorismo-comunicación” fueron más graves que en un marco de libertad informativa. La moderada reflexión crítica que aparece al final de la década no supone ningœn elemento de corrección
Conclusion final
La manipuóla conversión del adversario útil, una débil organización política, ETA, en un adversario real y poderoso. No sólo profundizó la crisis final de ese régimen, sino que, también, ofreció plataforma de legitimidad y atributos ideológicos a ETA para garantizar su existencia en la transición a la democracia. Nota: Este texto es un resumen de la tesis doctoral de Eduardo Uriarte sobre el papel de los medios de comunicación en los últimos años del franquismo.



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